Cuando la señora Sonia Sotomayor sea ratificada por el Senado, porqué así va a suceder debido a la mayoría demócrata, se convertirá en la primera hispana que entra en el Tribunal Supremo de Estados Unidos, el que es posiblemente el elemento jurídico más importante del planeta Tierra. La elección ha provocado alguna que otra indignación en las filas republicanas porqué consideran que “no es una elección bipartidista” y sobretodo a causa de unas declaraciones que la señora Sotomayor dijo a principios de siglo. Sotomayor insinuó que ella aplicaba leyes para hacer política. Pero bueno, rescatar esas frases no le va a hacer perder la nominación. La llamada de Obama a las 9 de la noche hizo que Sotomayor, de padres puertorriqueños, fuese urgentemente a Washington. Me imagino la felicidad que albergaría.
Sin duda ahora no pararemos de leer la historia de la vida de esta liberal (en sentido americano, claro está). Qué emotivo la Life Store. Su padre murió, familia humilde y completando, a pesar de las dificultades, un currículum escolar y profesional envidiable. Esto nos deja dos cosas: Obama sabe vender muy bien el tema. Seguro que la vida pasada de la susodicha tuvo mucho que ver en su nominación. Buena propaganda para los medios a cargo del profesional en ello: Obama, rey del vender humo y Hope. Y nos deja también la historia de Sotomayor: en América, sea cual sea tu condición, si te lo mereces puedes llegar a lo más alto. En Europa ni por asomo se conseguiría algo así. Aquí la hipocresía vence al esfuerzo personal.
Por cierto, la elección de Sonia Sotomayor no desequilibrará la balanza ya que el juez retirado del Supremo, David H. Souter, era también de tendencias liberales a pesar de ser elegido por Bush.






